EXPERIENTIA / ARTÍCULO
Tu equipo usa IA. ¿El trabajo realmente mejora?
Cinco preguntas para pasar de respuestas interesantes a tareas que se pueden delegar y verificar.
Empieza por una tarea, no por una herramienta
Elige una actividad frecuente y acotada: preparar el borrador de una propuesta, clasificar solicitudes o resumir un informe. Identifica quién recibe el resultado y qué necesita para utilizarlo.
Define qué significa estar bien hecho
Una respuesta convincente no basta. Acuerda datos obligatorios, fuentes permitidas, formato y criterios de revisión. En una propuesta comercial, por ejemplo, la IA no debe inventar precios ni condiciones.
Da contexto antes de pedir velocidad
Comparte solo la información autorizada y necesaria. Explica para quién es el trabajo, qué decisión debe apoyar y qué límites no puede cruzar. Si faltan datos, la instrucción debe indicar que pregunte.
Delega la preparación; conserva las decisiones
Separa redactar de enviar, analizar de aprobar y recomendar de ejecutar. Define quién verifica el resultado y qué acciones necesitan aprobación. La responsabilidad sigue teniendo un dueño.
Evalúa el trabajo completo
Compara tiempo de preparación, revisión y corrección con la forma anterior de trabajar. Si la calidad se sostiene y el esfuerzo total mejora, documenta la práctica y prueba con otra tarea. Claridad, contexto, comando, control y continuidad: esa es la base de EOS 5C.